
TL;DR
- La regla pasaría de un umbral fijo en dólares a un esquema que mida el riesgo intradía asumido por cada inversionista.
- Críticos señalan que los riesgos del day trading siguen presentes.
Durante más de dos décadas, el requisito de patrimonio de $25,000 dejó fuera a muchos aspirantes a day traders en Estados Unidos. FINRA ahora propone sustituirlo por una regla de margen intradía; aun así, especialistas advierten que abaratar el acceso no neutraliza los riesgos del apalancamiento en operaciones de un día.
Las enmiendas debatidas y aprobadas recientemente por su Junta prendieron un intercambio intenso: para unos, abrirán la puerta a más participación minorista; para otros, podrían exponer a los traders a vulnerabilidades nuevas.
Qué cambiaría al retirar la regla de $25,000
Si el cambio prospera, caería una de las barreras más conocidas para el trading activo minorista. Desde 2001, quien buscaba hacer day trading en EE. UU. debía mantener por lo menos $25,000 en su cuenta de corretaje o aceptar restricciones severas.
El regulador informó que la Junta dio luz verde a modificaciones que reemplazan las reglas de day trading y de “pattern day trading” —incluido el mínimo de $25,000— por una norma de margen intradía que aplica las exigencias de mantenimiento de margen existentes a la exposición asumida durante la jornada.
Con un esquema basado en margen, la actividad se ajustaría al riesgo real que cada inversionista toma en el día, en lugar de un umbral fijo en dólares. En borradores se ha mencionado que con alrededor de $2,000 un cliente podría calificar para hacer day trading, sujeto a esa evaluación de riesgo.
Impulso a “mercados de capitales justos”

Scott Curtis, presidente de la Junta de FINRA, enmarcó la medida dentro de la iniciativa FINRA Forward para mejorar la eficacia y la eficiencia del supervisor. Afirmó que el organismo y su liderazgo seguirán priorizando ayudar a las firmas miembro a servir mejor a los inversionistas y a facilitar mercados de capital sólidos y justos.

Desde hace años, plataformas fintech y brókeres impulsan la eliminación de lo que consideran un rezago de la era puntocom. Para Erkin Kamran, cofundador de 0xMarkets, el giro apunta a democratizar las finanzas. Advierte que aferrarse a reglas desactualizadas sofoca la innovación y deja fuera a usuarios que empujan el crecimiento. Señala que hoy existen controles de riesgo en tiempo real más robustos y el acceso a los mercados es global; la democratización, dice, pasó de consigna a realidad. El modelo anterior trataba la participación como privilegio; el nuevo la asume como un derecho con salvaguardas, sin barreras artificiales. Mantener normas caducas, añadió, termina perjudicando industrias de miles de millones al excluir a quienes detonarán la próxima oleada de expansión.

Anthony Denier, CEO de Webull Financial, coincide en que exigir un monto mínimo fijo es anacrónico: la regla nació cuando los minoristas tenían claras desventajas en información, precios y noticias. Con el cambio de contexto, sostiene, también debe desaparecer el mínimo en dólares.
Académicos: el riesgo no desaparece

No todos creen que levantar restricciones ataque el problema de fondo. Haoxiang Zhu, profesor en la Sloan School of Management del MIT y exfuncionario de la SEC, recalca que operar con margen es intrínsecamente riesgoso. Apuntó —según Bloomberg— que muchas operaciones hoy no pagan comisión, aunque no en todos los valores, por lo que la preocupación central no son las comisiones, sino el riesgo del apalancamiento.
La eliminación del umbral de $25,000 impactaría de forma directa a los inversionistas minoristas que lo veían como una valla imposible. Además, el auge de las opciones complica el panorama: el mercado estadounidense habría crecido más de 20% en el último año, con particulares usando derivados para apuestas apalancadas. Quitar barreras podría acelerar esa tendencia, amplificando tanto las utilidades como las pérdidas.
Estado del proceso y calendario
La propuesta de FINRA ya está en revisión por la SEC. Si se aprueba, podría implementarse hacia finales de 2025 o en 2026, dejando tiempo para que la discusión continúe.
