Tokenización reduce la brecha de $2.5T en financiamiento comercial

Tokenización reduce la brecha de $2.5T en financiamiento comercial

tokenización en financiamiento comercial
Tokenización aplicada al financiamiento comercial abre acceso y liquidez.

Datos clave

  • Brecha de financiamiento al comercio: $2.5T en 2023 (vs. $1.7T en 2020), con mayor impacto en pymes de mercados emergentes.
  • Tokenización de facturas, cartas de crédito y cuentas por cobrar ya opera en producción con liquidaciones en horas.
  • ISO 20022 integra rieles tradicionales (SWIFT, RTGS) con liquidación en blockchain sin reemplazar el core bancario.
  • MLETR habilita documentos comerciales electrónicos con validez legal; adoptado o alineado en Singapur, Reino Unido, Francia, Baréin y ADGM.
  • Mercados secundarios de activos tokenizados atraen capital institucional por rendimiento, duración corta y baja correlación.

El Banco Asiático de Desarrollo estima que en 2023 el faltante de financiamiento al comercio global llegó a 2.5 billones de dólares, casi 50% más que los 1.7 billones de 2020. Ese hueco pega con mayor fuerza a las pymes en mercados emergentes, donde el capital de trabajo se topa con sistemas heredados y metodologías de evaluación de crédito fragmentadas.

El problema central no es la solvencia, sino la fricción operativa. Los procesos tradicionales dependen de verificaciones manuales, bases de datos aisladas y papelería que estira las liquidaciones a 30–90 días. Para las instituciones que quieren crecer su cartera sin desbordar el riesgo, estas ineficiencias son un límite y, al mismo tiempo, una oportunidad.

Infraestructura de tokenización: del piloto a la operación real

La tokenización de activos aplicada al comercio exterior pasó de pilotos a infraestructura en producción. La lógica es directa: facturas, cartas de crédito y cuentas por cobrar se representan como tokens en registros distribuidos, lo que habilita propiedad fraccionada, términos de pago programables y liquidez en mercados secundarios.

El impacto está en la operación. Una factura de $100,000 puede dividirse en 100 unidades negociables de $1,000. Con ello se abre el acceso a instrumentos antes reservados a contrapartes institucionales con grandes balances. La liquidación ocurre en horas en lugar de semanas, eliminando capas intermediarias que suman costo sin valor equivalente.

Para las instituciones financieras, el perfil de riesgo mejora con transparencia. El financiamiento comercial sobre blockchain ofrece trazabilidad inmutable, monitoreo de colateral en tiempo real y controles de cumplimiento automatizados dentro de contratos inteligentes. Esto atiende preocupaciones históricas por demoras en verificación y riesgo de contraparte en operaciones transfronterizas.

ISO 20022: puente entre infraestructura TradFi y DeFi

La integración con estándares de mensajería vigentes es determinante para adoptar blockchain en comercio. Al incorporar ISO 20022, las redes pueden intercambiar datos estandarizados con SWIFT, sistemas RTGS y bancos corresponsales.

Las plataformas que soportan ISO 20022 admiten formatos de mensajería como pain. Esta interoperabilidad elimina la disyuntiva entre rieles tradicionales y liquidación en blockchain.

Para tesorerías y mesas de comercio, esto significa que la liquidación en blockchain puede insertarse en los flujos actuales. La arquitectura permite liquidación instantánea de activos digitales junto con mensajes financieros tradicionales, manteniendo los marcos de cumplimiento y capturando eficiencias del libro distribuido.

En términos estratégicos, los bancos pueden desplegar infraestructura blockchain por corredor comercial o por clase de activo sin reemplazar el core bancario. La adopción gradual reduce el riesgo de implementación y conserva opcionalidad para un despliegue más amplio.

Marco regulatorio: MLETR acelera la adopción institucional

La Ley Modelo de la CNUDMI (UNCITRAL) sobre Registros Electrónicos Transferibles (MLETR) se ha convertido en el cimiento regulatorio que habilita la participación institucional en comercio digital. Para 2024, Singapur, Reino Unido, Francia, Baréin y Abu Dhabi Global Market ya cuentan con legislación alineada, y los países del G7 avanzan hacia marcos compatibles.

En el Reino Unido, la Electronic Trade Documents Act, vigente desde septiembre de 2023, proyecta beneficios netos por £1.14 mil millones en la próxima década; la Cámara de Comercio Internacional estima hasta £224 mil millones en ahorros por digitalizar documentación comercial.

MLETR elimina la traba legal que impedía equiparar documentos electrónicos con sus equivalentes en papel. El marco reconoce la posesión de registros electrónicos transferibles cuando se usan métodos fiables para asegurar control exclusivo, impedir duplicación y conservar la integridad del documento durante todo su ciclo de vida.

Así se resuelve el problema de doble gasto en documentos comerciales digitales. La estructura legal evita que un mismo conocimiento de embarque electrónico se duplique para reclamar mercancías varias veces, garantizando unicidad y control exclusivo propios de instrumentos negociables.

Singapur adoptó MLETR en 2021 mediante enmiendas a su Electronic Transactions Act, otorgando a conocimientos de embarque, pagarés y letras de cambio electrónicos la misma validez que en papel; para mayo de 2023 ya había operaciones transfronterizas de registros transferibles electrónicos entre Singapur y Tailandia.

Para equipos de cumplimiento y legales, MLETR aporta la certeza necesaria para asignar capital y recursos a iniciativas de comercio digital. El reconocimiento jurídico de los registros electrónicos transferibles despeja la ambigüedad que frenaba la inversión institucional en plataformas blockchain.

Estructura de mercado: liquidez secundaria y formación de capital

La aparición de mercados secundarios para activos comerciales tokenizados transforma la asignación de capital. Gestores de activos, family offices e inversionistas institucionales están financiando facturas y cuentas por cobrar tokenizadas, atraídos por primas de rendimiento y duraciones más cortas frente a la renta fija tradicional.

Este avance del lado de la demanda resuelve un limitante histórico: la imposibilidad de salir antes del vencimiento. Los activos tokenizados se negocian con precios transparentes, permitiendo reequilibrar portafolios sin esperar a que se liquiden los subyacentes. Para los originadores, esto habilita acceso continuo a fondeo en lugar de levantamientos esporádicos.

La participación institucional no se limita al retorno financiero. El financiamiento comercial tokenizado ofrece exposición a actividad económica real, respaldada por colateral y esquemas de repago definidos. En un entorno de rendimientos comprimidos, este segmento brinda perfiles riesgo–retorno diferenciados y baja correlación con la volatilidad de mercados públicos.

Implementación: puntos clave para instituciones financieras

  • Compatibilidad de infraestructura: Las soluciones con integración de mensajería ISO 20022 minimizan disrupciones en relaciones de corresponsalía y sistemas de tesorería. Procesar liquidaciones tradicionales y en blockchain desde interfaces unificadas reduce la complejidad operativa.
  • Alineación regulatoria: Las jurisdicciones alineadas con MLETR ofrecen vías más claras para documentos comerciales electrónicos. Si operas en varios mercados, prioriza corredores donde origen y destino cuenten con marcos compatibles.
  • Protocolos de auditoría de smart contracts: La liquidación programable introduce riesgo de código. Implementa auditorías rigurosas, verificación formal y seguros que cubran posibles fallas en la lógica automatizada.
  • Estándares de interoperabilidad: El comercio involucra múltiples contrapartes y jurisdicciones. Soluciones con puentes entre cadenas e integración multiplataforma brindan flexibilidad conforme evolucionan los estándares.

Estrategia: ventajas de moverse primero en infraestructura digital

Las instituciones que adopten temprano infraestructura de financiamiento comercial sobre blockchain obtendrán menores costos, ciclos de liquidación más cortos y mercados atendibles más amplios. Estos beneficios crecen con los efectos de red conforme más contrapartes se integran.

La competencia recuerda transiciones previas en mercados de capitales. Quienes migraron antes al trading electrónico capturaron una cuota desproporcionada cuando los procesos manuales dejaron de ser viables. En comercio, la tokenización promete dinámicas similares gracias a liquidación casi instantánea y participación fraccionada.

Para bancos regionales y medianos, el comercio digital ofrece una vía clara de diferenciación. Desplegar rieles blockchain por corredores o verticales permite competir frente a jugadores grandes atados a sistemas legados y a su propia inercia organizacional.

El reto está en la ejecución: elegir casos de uso pertinentes, seleccionar socios de infraestructura y gestionar el cambio interno.

Perspectivas: escalar la infraestructura de comercio digital

Para quienes evalúan este terreno, la pregunta pasó de si a cómo y cuándo.

La infraestructura ya existe, los caminos regulatorios están definidos y los primeros en moverse consolidan posiciones. Las instituciones que alineen estas iniciativas con fortalezas geográficas, sectoriales o por clase de activo capturarán valor desproporcionado conforme acelere la adopción.

La sustitución del papel por lo digital no será uniforme. Seguirán conviviendo sistemas tradicionales y basados en blockchain a ritmos distintos según el mercado. Aun así, la tendencia favorece soluciones que reducen los tiempos de liquidación por órdenes de magnitud y amplían el acceso a mercados antes ilíquidos.

La digitalización del financiamiento al comercio destaca como un caso de uso institucional claro para blockchain. A diferencia de criptoactivos puramente especulativos, estos instrumentos tienen flujos de efectivo subyacentes, contrapartes identificables y marcos legales establecidos. Para las instituciones que buscan aplicaciones productivas de la tecnología de registro distribuido, este segmento ofrece ingresos de corto plazo y una posición estratégica para la siguiente etapa de la infraestructura financiera global.